El divorcio es una de las experiencias más difíciles que atraviesa el ser humano. Es un proceso doloroso, estresante el cual remueve muchos sentimientos y puede afectar tu salud mental. Marca una nueva etapa que para bien o para mal trazará el camino que decidiste emprender.
El pasado 10 de octubre se celebró el Día Mundial de la Salud Mental, una efeméride impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH), con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Este año el lema fue: «Hacer de la salud mental y el bienestar para todos una prioridad mundial». Es por ello que, a través de esta entrada me permitiré compartir mi perspectiva legal junto a una investigación de profesionales de la psicología y psiquiatría que se dieron la tarea de realizar un estudio bien interesante sobre el impacto en la salud inmediatamente después de la separación.
Dicho estudio fue publicado por la revista ‘Frontiers in Psychology‘ en el año 2020. Examina los impactos en la salud inmediatamente después de un divorcio.
El divorcio en Venezuela
Existen diversos conceptos sobre el divorcio, pero en general el divorcio es una solución jurídica para poner fin a un vínculo matrimonial, vía decreto judicial.
¿Cómo se disuelve el matrimonio en Venezuela?
De acuerdo al artículo 184 del Código Civil, la disolución del matrimonio procede cuando se disuelve: • por muerte de uno de los cónyuges o • por divorcio. Ahora bien, a lo largo de todos estos años se han dado avances significativos respecto al Divorcio en Venezuela, cambios no precisamente legislativos a través de la Asamblea Nacional, es decir, cambios en nuestra legislación; pero si vía judicial a través de interpretaciones impulsadas por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. Todo ello ha generado que, hoy en día en Venezuela nadie está obligado a permanecer casado y se puede alegar cualquier motivo que justifique la disolución del vínculo matrimonial, así lo estableció la Sala Constitucional a través de sentencias vinculantes (Nro. 1070/2016 y 693/2015).
¿Qué significa todo esto?
Que a través de éstas interpretaciones judiciales se puede alegar cualquier motivo que justifique la disolución del vínculo matrimonial.
Entonces, se puede alegar las establecidas en el artículo 185 del Código Civil: • adulterio; abandono voluntario; excesos, sevicia e injurias graves que hagan imposible la vida en común; conato de uno de los cónyuges para corromper o prostituir al otro cónyuge, o a sus hijos, así como la connivencia en su corrupción o prostitución; condenación a presidio; adición alcohólica u otras formas graves de fármaco-dependencia que hagan imposible la vida en común; interdicción por causa de perturbaciones psiquiátricas graves que imposibiliten la vida en común; • conversión, pasado un año, de la separación de cuerpo en divorcio, Como: • el desafecto o incompatibilidad de caracteres y • el mutuo acuerdo.
Éstas nuevas causales, simplifican de forma significativa el proceso, por tal motivo son las más usadas en las solicitudes
¿Cuál es la diferencia de éstas nuevas causales?
– el desafecto o incompatibilidad de caracteres se alega cuando se realiza la solicitud de divorcio de forma unilateral, es decir, la solicita uno de los cónyuges. – El mutuo consentimiento mediante la cual la solicitud de divorcio la realizan ambos cónyuges. Te recomiendo que tengas en cuenta este post titulado «5 requisitos para solicitar el divorcio». ¡Te será muy útil!
La Salud Mental después del divorcio
A inicio les comentaba sobre el estudio publicado en la revista ‘Frontiers in Psychology‘ que aborda el divorcio y los resultados adversos para la salud entre adultos y encontró que independientemente de otros factores, los divorcios conflictivos pueden conducir a una peor salud mental después del divorcio.
Es de acotar que, éste estudio se llevó a cabo en Dinamarca, con un total de 1.856 divorciados participando en el estudio, 66% eran mujeres y la edad promedio era de 44 años y 46 para los hombres. La mayoría de los participantes tenían un nivel educativo medio, ganaban al menos el salario promedio nacional y eran padres (con alrededor de dos hijos en promedio). Los participantes habían estado casados durante 12 a 13 años en promedio. Las mujeres iniciaron el 52% de los divorcios (en comparación con el 29% de los hombres), y más del 60% de hombres y mujeres no tuvieron nuevas parejas después del divorcio.
De acuerdo al estudio, los altos niveles de estrés y ansiedad definitivamente pueden conducir a un mayor nivel de síntomas físicos relacionados con la salud que pueden afectar la vida diaria y el funcionamiento diario. También señala que, cuando hay niveles más altos de conflicto, como con los problemas de custodia de los hijos, hay mayor estrés, y por ello es fundamental evitar la posibilidad de un daño a largo plazo tanto para la pareja como para los hijos. Sin lugar a dudas, este estudio nos permite evaluar una realidad que se repite en mayor o menor medida en diversos países. Además cada persona experimenta el efecto de un divorcio de manera diferente. Lo que si coincide es que es un proceso agotador física y mentalmente, por ellos considero importante el acompañamiento legal y el psicológico para contrarrestar los efectos negativos que de por sí trae el divorcio.
En conclusión
Las leyes están concebidas para regular a la sociedad y es por ello que al paso de los años vayan evolucionando en base a la dinámica y practicidad de los procesos de divorcio.
Ciertamente dicho avance debe ir representado a través de reformas legales pero deben ser emanadas por vías legislativas, y no por interpretaciones judiciales.
En Venezuela dichos cambios han permitido procesos de divorcios más dinámicos y prácticos en aras de simplificar procedimientos a través de las causales del desafecto o incompatibilidad de caracteres y el mutuo consentimiento.
Espero que un futuro se realicen reformas legislativas en materia de Derecho de Familia y que inclusive se pueda simplificar el divorcio a un trámite administrativo, tal cual como se da con el matrimonio.
Por otro lado y apartando el aspecto legal, la ruptura representa un proceso complejo y doloroso que afecta la vida de la pareja y que plantea dudas sobre el pasado, presente y futuro.
Es normal todo ese proceso por ello es fundamental reflexionar sobre esos sentimientos y que comprendas que la forma en que desees afrontarlo repercutirá en el proceso de divorcio y por ende en el cambio de tu vida, especialmente la de tus hijos, si los tienes.
El acompañamiento que realice el profesional de derecho, será pieza clave en este proceso, ya que actuará como mediador y te aportará su experiencia y conocimiento para que las dos partes de la pareja examinen sus necesidades, capacidades y deseos en un ambiente neutral y seguro.
La mediación ayudará a analizar todo de forma más objetiva y serena, podrás comprender motivos, necesidades, y juntos idear otros caminos que permitan llegar a un final lo más positivo para todos.
Y si consideras necesario la ayuda de algún profesional de la psicología para que te ayudes o les ayude a afrontar de la mejor manera el proceso de divorcio, no dejes de solicitar ese apoyo.
Por ello concluyo esta entrada con este “Decálogo para separarse bien” elaborado por la Fundación Atyme de Madrid, España.
Nos leemos en el próximo post,
La información proporcionada está actualizada hasta Octubre del año 2022.

Los que atravesamos este proceso tan complejo en todos los aspectos sabemos que tener un buen abogado hace la diferencia, gracias por esta valiosa información y tu acompañamiento.
Me alegra que te haya sido de utilidad. Un gusto poder acompañarte. Un abrazo